La
ciudad pinareña más que un maquillaje necesita una cirugía estética en cuanto a
la higiene comunal.
La
cotidianidad de más de 160 000 personas que la habitan, sumados los barrios del
municipio capitalino y la población que acude a diario de los restantes
lugares, más una deficiente cultura ambiental urgente de respuestas, agravan la
situación.
Para
la capital provincial solo hay 92 trabajadores de higienización armados con el
obsoleto parque automotor de cuatro carros compactadores y uno especializado
que eleva los contenedores, cuatro carretas tiradas por tractores y 95
cuentapropistas contratados con sus coches y caballos para la zona periférica.










